EcoBot y la revolución de la sostenibilidad inteligente

Es una serie de robots autosuficientes, que obtienen, de diversas y singulares fuentes, la energía requerida para ponerse en marcha. La primera versión de EcoBot lograba la energía necesaria para funcionar de la descomposición de azúcares, con lo que se confirmaba la posibilidad de provocar electricidad mediante sustratos biológicos. El siguiente paso, el EcoBot II, obtiene su energía de la descomposición de moscas muertas o de fruta podrida. Por las bacterias disueltas en las células de combustible microbiano, la biomasa se descompone en azúcares, transformando la energía bioquímica en electricidad, para que funcione el EcoBot II. En el otro electrodo de la pila, el oxígeno funciona como oxidante, genera movimiento de los electrones y produce agua. Aunque el invento es innovador, aún se investiga cómo lograr que el volumen de energía sea más importante, porque por ahora le permite desplazarse pocos centímetros por hora. El siguiente, el EcoBot III es un proyecto que busca acrecentar la eficiencia con un mecanismo compuesto para la ingestión, digestión artificial y expulsión de desechos sólidos. También cuenta con circuitos electrónicos de baja potencia. Momentáneamente, ha quedado suspendido.


robot