Se llama así al aparato que almacenaba una serie de discos y reproducía las canciones a cambio de unas monedas. También llamada sinfonola o rockola, esta máquina de discos tenía un tamaño considerable, ya que contenía una cierta cantidad de vinilos. Mediante un dispositivo especial, reproducía la canción elegida luego de que se introducía una moneda. Junto con la radio, fue uno de los principales difusores del rock and roll en la década de 1950. Su nombre proviene de juke (taberna rural del sur de EEUU) y box (caja). Hacia finales de la década de 1920, la jukebox competía con las big bands, ya que solo los locales de gran capacidad y prestigio podían darse el lujo de contratarlas. Pero surgió un obstáculo cuando aparecieron los discos de 45 r.p.m., ya que estaban preparadas para los de 78 r.p.m. La marca Seeburg fue la primera en solucionar este problema, a la vez que era capaz de reproducir cien canciones. En la actualidad existen otras máquinas similares, pero para CD u otros formatos, completamente modernizadas.
