Control de la obesidad: estrategias efectivas para una vida sana

Se monitorea con sensores inalámbricos que se colocan a personas obesas, para registrar su exceso de peso y si realizan ejercicio físico. Los sensores inalámbricos se adosan al pecho y registran el latido cardíaco, los niveles de estrés y la cantidad  de actividad física realizada. Los datos recabados se envían a un teléfono celular. Estos dispositivos tienen como fin registrar los minutos reales dedicados al ejercicio físico y los volúmenes ciertos de comida ingeridos. De este modo, se evitan las mentiras a las que suelen apelar los obesos para disimular su problema. Tradicionalmente, los programas para perder peso dependen en gran medida de información que han dado los propios pacientes, y se estiman resultados que luego no se pueden obtener, porque la información dada no fue veraz. En ocasiones, esto es producto de la mentira, en otras, porque la persona niega la realidad y no registra cabalmente qué hizo y qué comió.


estómago